Las aventuras de la pandi en la foz de Arbayun
O cómo pasar un día festivo sin sexo, drogas ni rock & roll

El lunes decidimos dar una vuelta por los bellos parajes navarros y de paso visitar a tía Berta, pariente de Sara que hizo todo lo humanamente posible para invitarnos a comer. Oferta que tuvimos que rechazar a petición de Sara. Por lo visto Saratxo teme a su tía como al mismisimo demonio, debe ser mala de cojones.
Así que después de dar un paseo por el pueblo de su infancia nos piramos a darnos un baño. Os podéis imaginar: chapuzones involuntarios al pasar el río, chapuzones voluntarios (que el agua estaba muy buena) y carreras huyendo de un perro asesino que ni siquiera se fijó en nosotras pero que a Barbie le daba terror.
Lo mejor fue el salto de 7 metros a la poza que casi me cuesta la vida y que acabó con mi bañador (se ha deformado de tal manera que ya no me sirve)
PD: los informes en el trabajo me salen bordaos, que vocabulario, que capacidad de síntesis, orgullosa estoy!!