La mia familia, la mia Mamma
Visto que mis textos no agradan a nadie paso a contar banalidades. Pero antes tengo que decirte Pellejete que me duele lo que me has dicho, no importa si no pillas mis ideas o es que lo has leído con tu ojo malo, pero ha afectado a esa parte del corazoncito que tengo amurallada.
Pasemos a algo más interesante. Que la familia ha vuelto de Santa Pola ¡¡y me han traído bragas!! La Mamma ha aprendido a temer mis reacciones ante sus regalos cambiemos-a-mi-hija. Recuerdo cuando me regalaba camisas pijas hasta morir y al final tenía que regalárselas a mi prima porque ni siquiera mi hermana las quería. Creo que nunca olvidará esa frase lapidaria que le dije el año pasado: Ahh! pues esto me viene bien de trapo de limpiar.
PD: A mi hermano ya no le caigo tan bien, desde que ayer utilicé el mono de trabajo, es decir le utilicé a él para limpiar la casa, siento oleadas de resentimiento que salen de su cuarto (aunque tal vez sea el olor de esos calzoncillos usados que llevan un mes en la esquina de su guarida)